Mitos de mexico Ah Puch

Mitos de mexico Ah Puch

Ah Puch, “el descarnado” es considerado como El Dios de la Muerte en los mitos de mexico. Una deidad del inframundo de los antiguos mayas, también conocido como Hun Ahau, “Señor Uno”, y Yum Cimil, “Señor de la Muerte” el que propaga putrefacción y fetidez, por eso uno de los nombres que se les da es Kisín que se traduce como el “pedorrero”.

Es un dios muy temido, asociado con enfermedades, y el encargado de que las cosechas no fueran afectadas por las sequias. Habita en lo más profundo del inframundo junto a los espíritus de los hombres, es repugnante y fácil de engañar.

Su apariencia física es la de una calavera o un cadáver en descomposición, lleva cascabeles u ojos sobre la cabeza, los tobillos y las muñecas. Es diminuto, barrigón, y fuma todo el tiempo, no pierde oportunidad de irrumpir en las cocinas; mete la mano en la cacerola de los frijoles para probarlos y estos no se cuecen, para evitar esto, se debe poner en la ventana una ollita de frijoles con epazote y un par de tortillas, para que Kisín se los coma y evite la tentación de introducir la mano en los que se están cocinando.

Ah Puch tiene la capacidad de cambiar su aspecto físico a su antojo, y prefiere aparecer como una serpiente. Se le puede encontrar en los mulsay, hormigueros que sirven como puertas del inframundo del cual es regente.

Según la creencia popular él es el responsable de que los topos vivan bajo la tierra, que los frijoles sean de colores y que los monos tengan las nalgas rosadas y pelonas. También se le atribuyen los terremotos, ya que se cree que patea la gran ceiba cuando esta de mal humor. Algunos relatos cuentan que se divierte asustando personas, metiéndose dentro de los espantapájaros y moviéndolos violentamente cuando alguien pasa. También cuando alguien se acerca a beber el agua de algún arroyo o río y ésta se aleja, es porque él la apartó con sus pies.