Category «Educación y cultura»

Conoce el significado de soñar con relojes

Conoce el significado de soñar con relojes

La gente se pregunta constantemente el significado de soñar con relojes. Y es que aunque en la actualidad no muchas personas los utilicen como un accesorio, si los tienen presentes ya que en los teléfonos celulares es posible consultar la hora.

Tipologías de relojes hay bastantes como para hacer una extensa entrada. Sin embargo, de lo que se trata es de ofrecer una interpretación de sueños que sea sencilla y entendible por los consultantes que visitan esta web, sin importar su edad.

Por ese motivo, hemos decidido iniciar con los sueños de relojes de pulsera. En el caso de que este objeto sea de “manecillas” y estas se encuentren detenidas, simboliza que habrá retraso en la consecución de objetivos.

En el supuesto de que el reloj de pulsera se adelante sin razón durante el sueño, tendrás que estar al pendiente ya que existirán algunos cambios en la compañía en donde trabajas. Seguramente habrá recorte de personal

Si mientras vas caminando, tu muñeca golpea contra algo y ese impacto hace que la carátula del reloj se rompa, expresa que no te sientes a gusto con las cosas que estas realizando en esos momentos.

Por su parte, los relojes que son de pared y que algunas veces se observan en los sueños, denotan la importancia que le dan algunas personas al tiempo. No obstante, si vemos que el péndulo de este se encuentra detenido, quiere decir que eventualmente la muerte de un familiar muy querido que ha permanecido enfermo por un largo periodo, está a punto de sobrevenir.

Escuchar el sonido de un reloj en marcha a lo largo de una siesta, significa literalmente el latir romántico de nuestro corazón.

Como conclusión, únicamente nos resta hablar sobre lo que pasa en los sueños con relojes de arena. Estas piezas se asocian desde la antigüedad con malos augurios, puesto que se dice que el soñador que los observa tiene “las horas contadas” en relación a una situación determinada que causa mucho estrés. Por ejemplo, un divorcio, la entrega de un proyecto etcétera.

Leyenda del árbol quejoso

Leyenda del árbol quejoso

Algo raro notaban los habitantes de la comunidad de La Rosilla que se negaban a pasar por un tramo de camino muy transitado que los llevaba prácticamente a cualquier parte del pueblo, pronto se inventaron rutas alternas, sin importar cuando esto los retrasara, o que la vía fuera escarpada. Ellos simplemente querían alejarse de la senda principal. Claro que esto no era posible todo el tiempo y las personas se veían forzadas a caminar por la vereda, haciéndolo con profundo pesar.

La razón de tal comportamiento estaba muy clara, todos y cada uno de los transeúntes que pasaron por ahí, escucharon un quejido, tan profundo y lastimero que su primera reacción le incitaba a salir corriendo a tanta velocidad como las piernas les permitiesen; aunque en realidad en ese momento deseaban tener alas.

Sin importar la hora ni el día de la semana, cada vez que alguien cruzaba por ahí, el quejido resonaba, fuerte y claro, como siendo accionado directamente con un interruptor, al parecer el mismo que encendía el sistema de supervivencia de las personas, retorciéndoles las tripas, arrancándoles un grito y recordándoles encomendarse a Dios, entonando cuanta oración les viniera a la mente.

Por supuesto con tales referencias del hecho, era impórtate realizar una investigación y llegar hasta el fondo del asunto, se destinaron un par de guardias para la zona, otros tantos para estar atentos al gemido y encontrar la fuente de este tan pronto como les fuese posible, sin embargo, el esfuerzo fue completamente inútil, una vez que escuchaban el lamento todos salían corriendo, siguiendo el ruido, pero no encontraban nada, la mayoría de las veces terminaban frente a un árbol, uno tan común y corriente como los otros a su alrededor, así que no había forma de acabar con tal misterio, no de la manera en que ellos querían hacerlo, pues esperaban encontrarse con algún bromista, un herido o enfermo, ya en el último de los casos algún ente sobrenatural o criatura del infierno.

Las autoridades se retiraron, cerraron el caso, no había alguna explicación para el hecho no se trataba de una persona, de un espectro, simplemente un árbol, y hasta donde sabemos, los arboles están vivos, pero no se quejan, no tienen voz, ni pensamiento, eso era un imposible, aunque los sonidos vinieran de su interior, aunque la corteza de este crujiera y se reventara, a la par de sonido, y se percibieran latidos al tacto… nada de esto podría ser verdad, los arboles no se quejan, aunque su raíces salgan de la tierra, hinchadas como venas ardientes, y las ramas intenten abrazarse a quien esté cerca, aunque se le abran fauces y grite haciendo retumbar la tierra. Es mejor cambiar el camino, que admitir la existencia de aquel árbol quejoso y averiguar la razón de sus gemidos.

Si quieres también puedes disfrutar de una gran colección de leyendas cortas

Cuento de terror el viaje de graduación


Cuando terminamos la carrera, el asesor nos preguntó que si deseábamos hacer una fiesta de graduación o un viaje. Elegimos la segunda opción, pues una celebración en un salón, no nos pareció una idea lo bastante atrayente, ya que a esa edad todos íbamos al antro los fines de semana.

Se escogió que el lugar ideal era una playa que se encontraba a unos 100 km de donde estaba ubicado el plantel. Para evitarnos el costo del pasaje del autobús, se contrató un transporte privado.

Mis compañeros y yo sentíamos que estábamos de nuevo en una excursión escolar. Sólo que esta vez sería la última en la que estaríamos juntos.

Eran como las 10:00 de la noche y justamente la mitad del recorrido, escuchamos que uno de los neumáticos delanteros se ponchó.

– ¡Tranquilos! Sólo se reventó una llanta, la cambiaré y proseguir hemos en poco tiempo. Dijo el chofer.

El hombre bajó del autobús y cerró la puerta. Alcancé a ver por una de las ventanillas, como aquel sujeto encendió una linterna y comenzaba a quitar el tapón de la llanta.

Luego sin explicación aparente el freno del camión se quitó, aplastando una de las piernas del chofer. El hombre gemía, más no podemos hacer nada pues aunque uno de mis amigos trató de detener el transporte, este continuaba circulando, como si una entidad maligna lo controlara.

El recorrido (que ahora pienso habrá sido de unos cinco o quizás menos kilómetros) se me hizo eterno, pues mi mente sólo se limitaba a presentarme imágenes de cuentos de terror que había leído en mi juventud.

Algunos dicen que los seres humanos sentimos menos miedo cuando estamos acompañados. Sin embargo, por experiencia propia yo te puedo decir que aquello era una sucursal del manicomio.

Por suerte, el autobús se detuvo al llegar a una de las rampas de emergencia y fue así como pudimos descender. Llamamos a las patrullas de caminos, quienes a su vez le avisaron a una ambulancia para que viniera a rescatar al conductor del ómnibus.

Después del incidente, cada quien regresó a su casa, dejando así sin concluir aquel funesto viaje de graduación.

Leyenda de terror corta del Muki ó Muqui andino

La palabra Muqui proviene del quechua Murik “el que asfixia”. Otra traducción sugiere la palabra Mukiq, como “el acto de torcer” o “ahorcar”, y se utiliza para nombrar a un duende que vive en las minas de la sierra andina. Quienes lograron ver a estos duendes, decían que recorría los socavones luciendo como minero, sosteniendo una pequeña lámpara de carburo vestido con un poncho de lana, botas de caucho, casco de protección del cual sobresalen dos pequeños cuernos relucientes, lleva una lámpara de carburo y una shicullo (soga de pelos de caballo) atado a la cintura.

Se le describe como un ser de estatura pequeña, que no sobrepasa el metro de altura, es bonachón, asimétrico y camina como pato. Tiene la cabeza unida al tronco, a falta de cuello. Sus cabellos son largos, rubios y brillantes en contraste con su rostro rojo cubierto por una larga barba blanquecina y piel llena de vellos.

La leyenda de terror corta del Muki, asegura que este desarrolla una conexión con los trabajadores ayudado por su voz grave y ronca. Dicen que su mirada es agresiva, penetrante y hasta hipnótica. Suele ser el responsable de extraños ruidos en las minas, robo de herramientas, el agotamiento o el cambio de sentido de una veta de mineral sin motivo aparente. Los mineros cuentan que emite potentes silbidos, para anunciar el peligro y salvar a quien haya ganado su simpatía.

Los mineros de distintas regiones coinciden en su descripción, sin embargo, el nombre con el que se le conoce varia un poco, por ejemplo, en Arequipa le dicen Chinchilico, en Puno Anchancho, en Pasco Muki y en Cajamarca Jusshi. Su leyenda se conoce mucho en el ambiente minero, algunos aseguran que puede tomar la apariencia de un animal o de un hombre blanco y rubio que sirve para engañar a los trabajadores y hacer una de las suyas ya que muchos han sido blanco de sus travesuras o bondades.

Referencia: LeyendaDeterror.com

Mitos de mexico Ah Puch

Mitos de mexico Ah Puch

Ah Puch, “el descarnado” es considerado como El Dios de la Muerte en los mitos de mexico. Una deidad del inframundo de los antiguos mayas, también conocido como Hun Ahau, “Señor Uno”, y Yum Cimil, “Señor de la Muerte” el que propaga putrefacción y fetidez, por eso uno de los nombres que se les da es Kisín que se traduce como el “pedorrero”.

Es un dios muy temido, asociado con enfermedades, y el encargado de que las cosechas no fueran afectadas por las sequias. Habita en lo más profundo del inframundo junto a los espíritus de los hombres, es repugnante y fácil de engañar.

Su apariencia física es la de una calavera o un cadáver en descomposición, lleva cascabeles u ojos sobre la cabeza, los tobillos y las muñecas. Es diminuto, barrigón, y fuma todo el tiempo, no pierde oportunidad de irrumpir en las cocinas; mete la mano en la cacerola de los frijoles para probarlos y estos no se cuecen, para evitar esto, se debe poner en la ventana una ollita de frijoles con epazote y un par de tortillas, para que Kisín se los coma y evite la tentación de introducir la mano en los que se están cocinando.

Ah Puch tiene la capacidad de cambiar su aspecto físico a su antojo, y prefiere aparecer como una serpiente. Se le puede encontrar en los mulsay, hormigueros que sirven como puertas del inframundo del cual es regente.

Según la creencia popular él es el responsable de que los topos vivan bajo la tierra, que los frijoles sean de colores y que los monos tengan las nalgas rosadas y pelonas. También se le atribuyen los terremotos, ya que se cree que patea la gran ceiba cuando esta de mal humor. Algunos relatos cuentan que se divierte asustando personas, metiéndose dentro de los espantapájaros y moviéndolos violentamente cuando alguien pasa. También cuando alguien se acerca a beber el agua de algún arroyo o río y ésta se aleja, es porque él la apartó con sus pies.

Cuentos para niños: Las ranas y la liebre

Cuentos para niños: Las ranas y la liebre

Había una vez una liebre que tenía una linda madriguera en medio del bosque, ahí pasaba gran parte de su día, atendiendo las funciones del hogar, trabajando para embellecerlo aún más. A pesar de que ella se encontraba ocupada la mayor parte del tiempo, estaba un poco triste y asustada.

Le preocupaba mucho haber nacido tímida y miedosa, pues así no podía disfrutar de la vida tranquilamente, siempre estaba con sobresaltos, yendo con prisa de aquí para allá, sentía que ni la comida le aprovechaba por vivir con miedo y tener los ojos bien abiertos ante cualquier eventualidad.

Así pasaba los días reflexionando la liebre, lamentando su estilo de vida, pensando en que algunos sabios dicen que puede corregirse, pero en realidad, no tenían ni idea, solo ella sabía lo que se sentía permanecer en alerta continua ante cualquier peligro. El ruido, el viento, las sombras, cualquier cosa angustiaba al pobre animal, aunque fuera algo muy común.

A pesar de todo ese miedo, la liebre tenía que salir de casa para conseguir comida y realizar otras tareas. Estado fuera de la seguridad de su hogar, se conducía cautelosamente, despacio, mirando hacia todos lados, caminando solamente por los lugares que ya conocía muy bien.

Pero por más cuidado que ella tuviese, suceden cosas que no podía controlar, así, en medio de la noche, se escuchó un crujido, para la liebre esto pareció un estruendo y corrió a toda velocidad para refugiarse en su madriguera. En su carrera desesperada desvió un poco el camino, y fue a dar a una charca, llena de pequeñas ranas, las cuales saltaron muy espantadas al verle, la escena fue tan impresionante que la pobre liebre hasta se sintió apenada, pues asustar a aquellos animalitos inocentes le hizo entender que el miedo habita en cualquier ser y ella no era la única en el mundo que lo estaba sintiendo. Así fue como las ranas y las liebres llegaron a formar parte de estos cuentos para niños.